Bulldog inglés

Mi mascota se rasca continuamente, ¿a qué puede deberse?

La causa más común de picores en perros y gatos es la presencia de pulgas y/o garrapatas, por lo que con un buen plan de desparasitación el problema debería solucionarse. Si a pesar de estar libre de parásitos, sigue con síntomas como un rascado obsesivo, presenta heridas, llagas o sarpullidos o incluso si su piel comienza a dar mal olor es conveniente hacer una visita al veterinario porque podemos estar ante una dermatitis…

¿Qué es la dermatitis?

Dermatitis significa inflamación de la dermis (piel) y en las mascotas suele asociarse a alergias. De hecho, es de las enfermedades dermatológicas más comunes que requieren de consulta veterinaria. La dermatitis en perros puede aparecer por intolerancia alimentaria, reacción a alérgenos ambientales (polen, los ácaros, esporas,…), por picaduras de pulgas o por enfermedades parasitarias como la sarna. Hay razas predispuestas a tener esta patología, por ejemplo Bulldog francés, Bóxer, Golden Retriever y Pastor Alemán. Además suele darse con más frecuencia en edades comprendidas desde los 3 meses a los 6 años.

La dermatitis comienza con un rascado, zonas con alopecia que pueden presentarse calientes, hinchadas, enrojecidas y a veces pueden supurar pus. Es muy habitual un lamido o mosdisqueo compulsivo e intenso de las patas en los animales que están sufriendo dermatitis.

Tipos de dermatitis:

A gran escala se pueden diferenciar cinco causas de dermatitis en el perro:

Dermatitis atópica

Es el tipo de dermatitis alérgica más común en el perro. Comienza por la creación de anticuerpos contra elementos habituales del ambiente como los ácaros o el polen. Cada vez que el perro esté expuesto a estos alérgenos se producirá una reacción inmune causando picor, dermatitis, enrojecimiento de la piel y caída excesiva del pelo entre otros síntomas.

Estudios recientes demuestran que la atopia puede llegar a ser hereditaria. Hay razas predispuestas a padecerla como Bóxer, Shar Pei, Carlino o Labrador y es más común en hembras que en machos. Si nuestra mascota está diagnosticada con una dermatitis atópica, debemos seguir rigurosamente las indicaciones de nuestro veterinario puesto que, a pesar de ser una enfermedad crónica e incurable, tiene buen pronóstico y podemos conseguir una buena calidad de vida para nuestro compañero.

Dermatitis alérgica por contacto

Relacionada con la anterior, la dermatitis alérgica por contacto es una reacción de hipersensibilidad de nuestra mascota al contacto directo de la piel con determinadas sustancias. Por ejemplo al material de su juguete, cama o alfombra o incluso al collar antiparasitario que hemos utilizado. Se suele ver la zona de contacto (belfos, abdomen, cuello,…) enrojecida, con picor más o menos intenso y en ocasiones ulceradas. Este tipo de dermatitis suele remitir cuando se localiza el alérgeno y se elimina del entorno de la mascota. Tu veterinario te ayudará a encontrar el problema si el tipo de dermatitis de tu compañero es por esta causa.

Dermatitis por picaduras de pulgas

Se debe a una reacción alérgica que padece el animal a la saliva de la pulga. Veremos mayor incidencia en estaciones como verano o primavera. Este tipo de dermatitis debe prevenirse con antiparasitarios que eviten que la pulga pique a nuestra mascota, es decir, antiparasitarios con efecto repelente. Consulta tu veterinario las opciones que pueden ayudarte si tu animal es alérgico a la picadura de la pulga.

Sarna

La sarna está causada por ácaros que van a estar presentes en el pelaje y la piel de nuestra mascota donde se alimentan y proliferan a gran velocidad. Se pueden diferenciar dos tipos: sarcóptica y demodécica.

  • Sarna demodécica: producida por el ácaro Demodex Canis. Es una sarna que no se trasmite a las personas pero si que tiene carácter genético por lo que se deben evitar cruces entre animales con esta enfermedad. Se producen lesiones como alopecia y enrojecimiento y suelen estar localizadas en la cara, principalmente alrededor de los ojos y la boca. Demodex habita de forma natural en la piel de todos los animales sanos y enfermos y es el sistema inmune quien se encarga de mantener controlada la población de este ácaro. Es sólo cuando bajan las defensas cuando prolifera el parásito provocando la enfermedad. Frecuente en Bulldog, Doberman, Shar-Pei, Beagle, Carlino, Staffordshire, Pitbull y Bóxer.
  • Sarna sarcóptica: es la sarna más común en las mascotas. Se debe a la presencia de Sarcoptes Scabiei, un ácaro altamente contagioso para animales y personas. El contagio también es indirecto con objetos inanimados que han tenido contacto con animales enfermo como camas, juguetes, collares, equipo de peluquería, etc… Las hembras de S. Scabiei son las causantes del picor, actúan cavando túneles en la piel en los que depositan sus huevos. El prurito llega a ser tan intenso en los animales afectados que no pueden parar de rascarse, incluso en cuadros avanzados las mascotas presentan debilidad y decaimiento por la imposibilidad de descansar. Los animales no tratados sufrirán infecciones bacterianas secundarias que pueden llegar a un desenlace fatal.

Dermatitis alérgica por intolerancia alimentaria

Este tipo de dermatitis se detecta normalmente cuando hay un cambio brusco en la dieta del animal. Cursa con un cuadro de picor no estacional, alteraciones gastrointestinales como vómitos y/o diarrea, otitis…Suele responder favorablemente a un cambio a dieta hipoalergénica.

 

Finalmente si tu mascota está desparasitada pero sigue con picores no debes restarle importancia. Acude a tu veterinario de confianza para que diagnostique la causa del prurito y buscar el tratamiento adecuado para terminar con el picor tan molesto tanto para la mascota como para el propietario.

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