pastor aleman en pose

Mi perro cojea, ¿será una displasia?

La cojera en perros es un motivo habitual de consulta veterinaria. Puede producirse por traumatismos, heridas o cuerpos extraños en las almohadillas, artritis/artrosis, luxación de rótula, etc… No obstante, una causa frecuente de la cojera del tercio posterior en perros de razas grandes es la displasia de cadera. Al ser una patología en la que un diagnóstico precoz de la enfermedad favorece enormemente la calidad de vida de nuestro compañero, desde www.dalevidaatumascota.com vamos a explicar, en términos generales, qué es la displasia de cadera.

¿Qué es la displasia de cadera?

Si eres propietario de un perro de raza grande/gigante, probablemente hayas escuchado hablar sobre ella.

Se trata de una patología congénita en la que la cabeza del fémur se tambalea en la articulación con la cadera. Es decir, la articulación no se crea de forma correcta.El fémur se desplaza lateralmente provocando cojera, intolerancia al ejercicio y un balanceo del tercio posterior al caminar muy característico. Es dolorosa y se suele agravar con el tiempo. Aparece sobre los 5-6 meses de edad aunque en otras ocasiones aparece en la edad adulta.

Existen cuatro grados de displasia:

  • Grado I: es muy leve, con escasa degeneración articular
  • Grado II: 25% del fémur se encuentra fuera de la cadera
  • Grado III: 50-75% del fémur está fuera de la articulación, hay cambios degenerativos importantes.
  • Grado IV: el más grave, prácticamente el fémur no llega a la cavidad articular porque su cabeza se encuentra aplanada. Mal pronóstico con cambios degenerativos muy graves.

La displasia de cadera puede aparecer en cualquier perro, no necesariamente de gran tamaño. Existe predisposición en algunas razas como el Pastor Alemán, Mastín, Rottweiler, Golden, San Bernardo, Dogo de Burdeos, Bulldog y Bóxer con una incidencia por encima del 20%.

¿Tiene tratamiento?

Lo principal en esta enfermedad es la prevención. Tu veterinario te recomendará realizar radiografías de control desde los 6 meses hasta el año, sobre todo si tu perro es de las razas predispuestas o si presenta una cojera en reposo o tras ejercicio. ¡Ojo! hay perros asintomáticos por lo que la ausencia de cojera o dolor no indica con seguridad que no padezca la enfermedad.

El tratamiento puede ser:

  • Farmacológico con analgésicos para el dolor y condroprotectores para la degeneración articular.
  • Fisioterapia que ayudará a desarrollar la musculatura y a reducir el dolor mediante hidroterapia, láser, ejercicios terapéuticos,…
  • Quirúrgico en los casos más graves.

Debido a que es una enfermedad congénita, en los animales reproductores a pesar de que no se aprecie la patología a nivel clínico y radiológico no nos da garantía por si sólo de que sus descendientes puedan desarrollar la enfermedad.

Como cualquier otra patología, la displasia de cadera puede tratarse de forma paliativa con buenos resultados si se hace de manera temprana. Es por ello que te recomendamos que consultes a tu veterinario la mejor manera de prevenir esta alteración congénita para garantizar a nuestra mascota una buena calidad de vida.

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