Mi perro tiene garrapatas, ¿qué hago?

Como hemos comentado en otras entradas relativa a los párasitos, la prevención siempre es la mejor opción. Las garrapatas son los parásitos externos más comunes en las mascotas y de los más dañinos. Actúan como transmisores de varias enfermedades, algunas muy peligrosas.

Para comprender mejor la importancia de prevenir el contagio de las garrapatas explicaremos cómo actúan en el hospedador y algunas de las enfermedades más comunes transmitidas por su picadura.

Ciclo biológico de la garrapata

Las garrapatas están presentes todo el año, pero las encontraremos con mayor frecuencia en la época de calor (primavera-verano). El ciclo biológico de la garrapata se divide en las siguientes fases:

  1. La garrapata adulta pone los huevos.
  2. Los huevos eclosionan para dar paso a la larva.
  3. La larva sube al perro, se alimenta y vuelve al medio para mudar a ninfa.
  4. La ninfa vuelve a subir al perro para alimentarse y caer al medio donde se convertirá en garrapata adulta.
  5. La garrapata adulta sube de nuevo al hospedador donde estará 21 días alimentándose. Posteriormente vuelve al medio a poner los huevos y comenzar de nuevo el ciclo.

Esto no significa que una garrapata necesite de tres hospedadores para completar su ciclo. Pueden subir y bajar del mismo perro hasta completar su ciclo, por lo que podemos encontrar garrapatas en diferentes estados.

Una garrapata adulta puede poner hasta 7000 huevos por lo que basta unas pocas para que se produzca una infestación grave en muy poco tiempo. Las larvas, así como las ninfas, pueden vivir más de un año sin alimentarse. Es por ello por lo que se hace muy difícil combatirlas si no se hace un tratamiento ambiental adicional.

Debido a que las garrapatas son parásitos obligados (necesitan un hospedador para alimentarse y completar su ciclo) a la vez que hematófagas, son causantes de muchas enfermedades, algunas muy graves en perros y personas.

Enfermedades en el perro transmitidas por garrapatas:

Las enfermedades que ocasiona la picadura de la garrapata se debe a la transmisión de bacterias presente en éste parásito. Las más comunes que afectan a perros son:

  • Anaplasmosis: está producida por la bacteria Anaplasma. Los síntomas son muy generales a otras enfermedades: fiebre, apatía, diarrea, vómitos y pérdida de peso son habituales en la fase crónica.
  • Ehrlichiosis: transmitida por la garrapata marrón del perro (Rhipicephalus sanguineus). Los síntomas que presentan los animales son letargo, aumento del tamaño de los ganglios (linfadenopatía), fiebre, secreción nasal y convulsiones.
  • Babesiosis: una enfermedad que ha dejado de ser exótica presentándose, cada vez con más frecuencia, en todos los continentes. La garrapata transmite al parásito (Babesia canis) mediante la saliva. Dicho parásito afectará a los glóbulos rojos del perro provocando fiebre, debilidad, anemia, postración, anorexia y hemoglobinuria (orina de color rojo). Los síntomas suelen aparecer entre las 4-6 semanas tras el contagio y puede tener un desenlace fatal. Es una de las enfermedades transmitidas por garrapatas más graves.
  • Enfermedad de Lyme o Borreliosis canina: transmitida por garrapatas del género Ixodes. Está causada por una bacteria (Borrelia burgdoferi).Los síntomas pueden tardar en aparecer meses tras el contagio y son parecidos a los descritos en las anteriores enfermedades. Por el contrario, en la borreliosis, hay presencia de cojera intermitente, dolor articular, dolor y debilidad muscular así como deformidad en las articulaciones.
  • Hepatozoonosis canina: causada por Hepatozoon canis. Parece que la enfermedad está relacionada con condiciones de poca higiene, en animales con otras infecciones o con el sistema inmune debilitado. La infección se produce por la ingesta de las garrapatas, provocando alteraciones digestivas, hepáticas y óseas. La fiebre es persistente y en general los síntomas aparece  y desaparecen de forma cíclica. El pronóstico es reservado ya que no hay tratamiento eficaz actualmente.

¿Cómo se quita una garrapata?

Tradicionalmente se decía que para quitar una garrapata de forma eficaz había que quemarla (aunque estuviera enganchada al animal) o echarle aceite/vaselina. Estos métodos provocan estrés en la garrapata con lo que regurgitará las secreciones de su boca en la piel de la mascota, transmitiendo así más toxinas. Es por ello que, para extraer las garrapatas de forma efectiva, lo recomendable es utilizar pinzas. Existen unas especiales para ello pero también podemos usar las típicas pinzas de depilar. Es importante sujetarla lo más cerca de la cabeza y tirar en dirección caudal, hacia su espalda, no hacia arriba, de forma lenta pero con presión hasta que la garrapata se suelte por si misma. Hay que hacerlo con cuidado porque si en la maniobra se queda la cabeza en la piel de nuestra mascota se puede producir una infección secundaria.

Zona en la que hay que poner la pinza para extraer correctamente una garrapata

Después de extraer a la garrapata hay que desinfectar la piel con agua oxigenada o clorhexidina en la zona de la picadura. Recuerda no tirar la garrapata. Hay que meterla en alcohol o incluso quemarla. Si la infestación es intensa, bañar al perro con un champú nutritivo y calmante ayuda a mejorar el estado de la piel. En los días siguientes observa la zona de la picadura, si la ves hinchada, roja o irritada acude al veterinario.

Como has podido apreciar, las garrapatas pueden transmitir ciertas enfermedades que alteran el bienestar y la salud de tu mascota. Es por ello que te recomendamos que observes a tu perro, sobre todo tras los paseos en épocas calurosas, y sigas un buen plan de prevención. Si observas que tiene garrapatas elimínalas cuanto antes y ante cualquier síntoma acude a tu veterinario para detectar el origen e iniciar el tratamiento adecuado.

1 Comment

  1. Esta genial el aporte. Un cordial saludo.

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