Tengo alergia a mi mascota, ¿qué puedo hacer?

Es muy habitual que una familia se vea en la tesitura de tener que prescindir de la compañía de su mascota porque algún miembro de la familia es alérgico. Normalmente esta decisión suele tomarse, incluso, bajo recomendación médica. Pero no te apresures, ¿quieres saber qué alternativas tienes para evitar pasar por esta traumática situación?.

Asegúrate que tu mascota es la causante de la alergia

Existen pruebas a alérgenos específicas que pueden realizarte en centros especializados para comprobar que tu problema de alergia se debe al pelo o a la descamación de la piel (caspa) de la mascota. Si ese fuera el caso existen medidas que puedes tomar para que tu adorado peludo y tú puedan vivir bajo el mismo techo, por ejemplo:

Perro subido al sofá con caída de pelo
  • Evita tejidos en casa que acumulen pelos y ácaros, por ejemplo las alfombras.
  • No permitas que el animal suba al sofá.
  • Impide que entre en la habitación donde descansa la persona que tiene alergia.
  • Debes ventilar la vivienda a diario.
  • Utiliza un purificador de aire con filtro HEPA (va a evitar la propagación de microorganismos como virus, bacterias, ácaros…)
  • Existen en el mercado lociones de uso tópico para el pelaje del animal que neutralizan los alérgenos. Consulta con tu veterinario el modo de aplicación y la frecuencia.
  • Trata de mantener la casa muy limpia, haz una limpieza exhaustiva al menos una vez por semana. Es aconsejable utilizar aspiradora y paños mojados para atrapar la suciedad.
  • Presta más atención a la higiene rutinaria animal y sus pertenencias como cama y mantas frecuentemente. No abuses del baño, este debe de realizarse como mucho una vez al mes, ya que puede dañar la piel del animal.
  • Te recomendamos que cepilles a tu mascota al menos una vez al día fuera de casa, por ejemplo durante el paseo. Va a ser esencial para evitar la caída excesiva del pelo y para eliminar residuos que también producen alergia como caspa, saliva,…

¿Qué provoca la alergia a las mascotas?

Hay una creencia común de que el motivo de alergia a las mascotas es el pelo, nada más lejos de la realidad. El pelo no es el origen de la alergia. Generalemente la hipersensibilidad a las mascotas se produce por la caspa, células epiteliales, secreciones de las gládulas sebáceas, saliva e incluso restos de orina. Además se ha visto que las personas asmáticas tienen más posibilidades de desarrollar alergia a los animales de compañía.

Existen varias opciones para no tener que llegarnos a privar de la compañía de nuestra mascota. Si se trata de los más pequeños de la casa cabe recordar que se ha demostrado científicamente los beneficios de las mascotas en niños, entre los que cabe destacar los bajos riesgos de desarrollar alergias así como de padecer enfermedades graves como la obesidad.

Aunque la alergia conlleva síntomas muy molestos existen soluciones que van a evitar privarnos de la compañía de nuestro peludo, a nosotros y a los más pequeños de la casa. No te apresures a tomar decisiones de las que, probablemente en un futuro, te puedas arrepentir.

¿Sabes qué es el complejo Granuloma Eosinofílico Felino?

Los gatos, al igual que las personas, pueden ser alérgicos. La alergia puede afectar al aparato respiratorio produciendo asma (el gato tiene tos) o puede afectar a la piel, provocando picor y lesiones dérmicas. La mayoría de estas lesiones, se engloban en lo que se conoce como «complejo granuloma eosinofílico felino«, siendo característico del gato.

¿Cómo sé si mi gato es alérgico?

Un gato con alergia presenta unas lesiones muy características que se pueden clasificar en tres y que se engloban en el conocido como «Complejo Granuloma Eosinofílico«:

  • Úlcera indolente. Se suele localizar en el labio superior y, con menos frecuencia, en la comisura labial. Las úlceras o llagas no producen ni dolor ni picor, pero si el gato se nota la lesión va a lamerse frecuentemente, empeorando la herida y llegando a «comerse» el labio.
  • Placa eosinofílica. Las lesiones se presentan sobre todo en abdomen, ingles y extremidades. Tienen aspecto de placa dura y eritematosa, elevadas y ulceradas. Estas, al contrario que la úlcera indolente, si provoca mucho picor por lo que el gato se lamerá la herida insistentemente.
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Placa eosinofílica en abdomen
  • Granuloma eosinofílico. Se suele presentar en la cara posterior de los muslos, en el mentón, labio inferior y en la unión de los dedos con las almohadillas. Son lesiones rojizas, alopécicas, elevadas y al tacto tienen un aspecto granulado.

La causa más frecuente de este cuadro es la alergia a la picadura de pulgas y/o mosquitos, intolerancia alimentaria o alergia ambiental, lo que se conoce como atopia. No obstante, también puede deberse, aunque en menor medida, a procesos infecciosos o problemas autoinmunes e incluso en algunos casos, el origen puede ser desconocido (causa idiopática).

Si el veterinario tiene dudas de que esas lesiones en la piel pertenezcan al complejo G-E, puede que sea necesario hacerle una biopsia para confirmar el diagnóstico, puesto que a veces se pueden confundir con lesiones que nada tienen que ver, como las que en ocasiones producen los ácaros, bacterias u hongos o ciertos tumores como los carcinomas.

¿Cuál es el tratamiento para los gatos alérgicos?

Una vez confirmada la enfermedad, el veterinario pondrá el tratamiento, el cual va a estar enfocado hacia la propia lesión en la piel, pero sin dejar de lado la causa de todo el problema: la alergia. Habrá que llevar un buen control de parásitos externos como las pulgas, hacer un cambio en la alimentación, etc. Hay dietas comerciales que nos ayudarán a controlar una posible alergia alimentaria pero es necesario dársela en exclusividad durante un periodo mínimo de 2-3 meses. En el caso de que, después de este tiempo con la dieta de eliminación, el gato no mejorase nos encontramos ante un animal atópico que requerirá unos cuidados especiales de por vida.

Es importante identificar la alergia en un gato, sabiendo que es una enfermedad que no tiene «cura» y que sólo se puede controlar. Aunque nos suponga un reto hay que hacer el esfuerzo por el bienestar del gato ya que para ellos es muy molesto sufrir este picor en la piel de manera constante, lo que les hace lamerse con tanta frecuencia.

Mi mascota se rasca continuamente, ¿a qué puede deberse?

La causa más común de picores en perros y gatos es la presencia de pulgas y/o garrapatas, por lo que con un buen plan de desparasitación el problema debería solucionarse. Si a pesar de estar libre de parásitos, sigue con síntomas como un rascado obsesivo, presenta heridas, llagas o sarpullidos o incluso si su piel comienza a dar mal olor es conveniente hacer una visita al veterinario porque podemos estar ante una dermatitis… Read More