¿Qué es la Parvovirosis Canina?

La parvovirosis es considerada la principal enfermedad vírica que afecta a los perros, frecuentemente en la etapa de cachorros. Es una enfermedad muy contagiosa, sobre todo en animales no vacunados. Si no se diagnostica y se trata a tiempo tiene un desenlace fatal.

¿Cómo actúa la enfermedad?

El agente infeccioso se excreta con las heces y es muy resistente en el medio. Por ello, los animales pueden enfermar por contacto directo con material fecal de perros infectados, mostrando, unos días después del contagio, los primeros síntomas: postración y letargia. Ya que el virus afecta al tracto intestinal provocando una enteritis grave, los perros afectados cursan con intensos vómitos así como diarreas sanguinolentas. La enfermedad avanza muy rápidamente por lo que la deshidratación, anemia, shock y muerte puede ocurrir en poco tiempo. Los cachorros sin vacunar corren un riesgo muy importante de enfermar.

¿Como se tratan a los animales enfermos?

Lo más importante, en lo que a esta enfermedad tan grave se refiere, es la prevención. Se recomienda vacunar a los animales tan pronto el veterinario te lo indique (normalmente a las 3 semanas de edad) y hacer un refuerzo todos los años. Es muy importante que los perros no salgan al exterior si no han sido vacunados.

Si por desgracia tu mascota tiene parvovirosis, o tienes dudas de que tenga la enfermedad, es vital que acudas a tu veterinario cuanto antes para poder salvar su vida. El tratamiento debe ser rápido, agresivo y dirigido a tratar los síntomas para evitar la deshidratación, la anemia y los vómitos. Es probable que tu veterinario aconseje tener al animal hospitalizado mientras controla los síntomas y administra fármacos por vía intravenosa. Se mantendrá aislado de otros animales para impedir la propagación de la enfermedad, así como un buen plan de desinfección, a fin de evitar la contaminación del entorno, ropa y manos de las personas que estén en contacto con otros animales.

La parvovirosis canina termina con la vida de muchos perros al año y es algo que se puede evitar simplemente con una vacuna. Con esta enfermedad queda demostrada, una vez más, la importancia de la medicina preventiva. Acude a tu veterinario para que te ayude a prevenir estas y otras graves enfermedades.

Parásitos. No dejes que el problema entre en tu casa.

Con la primavera, debido a la temperatura y la humedad, empiezan a aflorar los molestos parásitos que intentarán hospedarse en nuestros animales de compañía: pulgas y garrapatas.

Prevenir antes que lamentar

Como sabes, en las próximas semanas comenzarán a subir las temperaturas, por lo que las pulgas, garrapatas y mosquitos estarán expectantes de alimentarse de cualquier animal que no esté prevenido. Es por ello que nos encontramos en el mejor momento para cuidar de nuestro peludo y comenzar con un plan de prevención de parásitos.

¿Qué parásitos pueden afectar a mi mascota?

Los parásitos pueden clasificarse, según su localización, en externos e internos:

  • Parásitos externos: son todos aquellos que se hospedan entre la piel y el pelaje del animal. Los más comunes son las pulgas, garrapatas y ácaros (alguno de éstos responsables de la sarna). Son parásitos que además de provocar mucho picor y molestias al animal, pueden trasmitirle enfermedades, y, en ocasiones, también a las personas, causando una zoonosis.
  • Parásitos internos: conocidos como gusanos. Pueden localizarse a nivel intestinal (gusanos redondos y planos) provocando en el animal diarrea, anemia, anorexia, e incluso la muerte, y a nivel cardio-pulmonar como ocurre en la Dirofilaria (trasmitida por mosquitos).
Gusano intestinal (Toxascaris leonina)

Consejos para la prevención de parásitos

El veterinario es el único que puede indicarte la mejor forma de prevenir las enfermedades parasitarias. Te podrá informar sobre cuándo y con qué frecuencia debes administrar a tu mascota los tratamientos preventivos, así como asesorarte sobre el mejor producto que se adapte a las necesidades de tu mascota (comprimidos, pipetas, collares,…). Además, si fuese necesario, podrá realizar pruebas diagnósticas para descartar enfermedades parasitarias graves o tratarlas en caso necesario.

Como habrás compronado es necesario y casi obligatorio tener un buen plan de prevención de parásitos para nuestros peludos. Hay muchas enfermedades con un desenlace fatal, causadas por estos indeseados huéspedes, que se pueden evitar muy fácilmente administrando un preventivo en casa o en consulta, siempre bajo recomendación veterinaria. Es más importante prevenir, para así no tener que llegar a tratar las molestas infestaciones por parásitos.

¿Por qué los perros comen hierba?

Aproximadamente 8 de cada 10 perros comen hierba y brotes verdes de vez en cuando y suele ser frecuente el pensamiento de «se está purgando» pero, ¿es una práctica normal o hay una dolencia tras esta costumbre?

¿Cuáles son las causas?

  • Una de las principales causas por las que se cree que los perros comen hierba es para suplementarse con fibra o minerales. A pesar de que tu perro tenga una dieta bien balanceada, es normal que pueda comer, de forma ocasional, hierba para aportar fibra y nutrientes a su alimentación como un sencillo hábito alimenticio. Esta práctica es realmente un impulso genético heredado de los lobos, los cuales tienen esta costumbre como un instinto natural de supervivencia.
  • Otra posibilidad, y es la que debe de preocuparnos como propietarios responsables, es que la ingesta de hierba se deba porque hay dolor gástrico. En este caso ocurre porque el animal ha comido algo que le ha sentado mal o por la presencia de un cuerpo extraño en el estómago (pelotas, calcetines, etc…). El perro come césped de manera compulsiva, se irritan las paredes del estómago y aumenta la secreción de líquidos gástricos para provocar el vómito, es lo que se conoce como purga. En ciertas ocasiones el animal no vomita pero elimina el césped con las heces.

¿Es perjudicial que coman hierba?

Comer hierba de forma puntual no es un acto peligroso ni perjudicial para los perros. No obstante, hay que conocer que la hierba a la que tenga acceso nuestra mascota no debe haber sido tratada ni con fertilizantes o pesticidas ya que pueden provocar una intoxicación que en ocasiones puede llegar a ser letal. La mayoría de los tratamientos para césped indican si es seguro o no su uso en presencia de mascotas.

En caso de que nuestra mascota ingiera hierba de manera continuada, esto puede ser un síntoma de una alteración derivada de una alimentación deficitaria en alguno de sus componentes, especialmente fibra o minerales o incluso un comportamiento no deseable y tratable desde el punto de vista etológico.

Otro riesgo asociado a que nuestra mascota coma hierba desconocida es la transmisión de enfermedades. Por ejemplo si está contaminada con orina y/o heces estarán expuestos a padecer enfermedades como la leptospirosis.

Aunque comer hierba no es una práctica que obligatoriamente conlleve un problema grave debemos prestar especial atención si se realiza de forma continua o compulsiva. En tal caso es importante que consultes con tu veterinario ya que puede existir una patología subyacente. Además es importante cerciorarse que el pasto no contenga ningún pesticida o producto químico que sea nocivo para la salud de nuestro peludo.