«He oído que…». Mitos acerca de pulgas y garrapatas.

En conversaciones con otros propietarios de mascotas todos hemos oído alguna afirmación acerca de los parásitos externos que, por creencia popular, acabamos dando por buena. Sin embargo, la mayoría de estas afirmaciones carece de base científica y un buen número de ellas resultan ser totalmente contrarias a lo que se cuenta.

Acerca de las pulgas…

  • «Mi mascota nunca ha tenido pulgas. Es un perro/ gato «de interior» que no sale a pasear». No es necesario que nuestra mascota tenga acceso al exterior para que pueda verse afectada por este tipo de parásitos, ya que son verdaderamente ágiles y muy prolíficos, con lo que es bastante probable que, sin darnos cuenta, seamos nosotros mismos el transporte que usan para colarse en nuestros hogares. Una vez dentro, las condiciones de temperatura y humedad son las propicias para que pongan huevos (una hembra puede poner ¡hasta 50 al día!) y, si tenemos mascotas, tienen el sustento asegurado para crear verdaderas colonias.
  • «Las pulgas sólo pican a los perros». Como ocurre con otras clases de parásitos, las pulgas se subdividen en especies. Las más habituales en el mundo de las mascotas son: la pulga del gato (Ctenocephalides felis) y la pulga del perro (Ctenocephalides canis). Si bien es cierto que cada cual tiene su especie de destino, en el caso de una infestación grave, las pulgas, independientemente de su especie, se alimentarán de los organismos vivos disponibles (sean gatos, perros, personas, conejos, etc.).
  • «Sólo hay pulgas en primavera y verano. El resto del año no necesito desparasitar a mi mascota». Las épocas del año en las que la temperatura se mantiene por encima de los 20 grados son las idóneas para que las pulgas se reproduzcan más rápidamente. Esto no significa que en otoño e invierno no haya pulgas en el trayecto de nuestros paseos diarios. Recordemos que con una hembra que entre en casa y ponga huevos, en pocos días podemos llegar a tener un verdadero problema.
  • «Mi perro/gato tiene pulgas. Usaré un producto para eliminarlas y se terminó el problema». La pulga tiene un ciclo vital de 4 fases: huevo, larva, pupa y adulto. Muchos productos del mercado sólo eliminan la fase adulta. Con lo cual, las pulgas que se encuentren en las otras 3 fases en el momento de la aplicación, seguirán desarrollándose y se convertirán en adultas, que a su vez se alimentarán de nuevo de la mascota y pondrán huevos, comenzando el ciclo otra vez. Lo ideal es mantener un tratamiento preventivo durante todo el año para mantenerlas a raya.
  • «Sólo le he visto una pulga. No necesito desparasitar». Estos parásitos son, como hemos dicho, muy ágiles, y también muy rápidos. Pueden saltar distancias asombrosas y desplazarse de un punto del animal a otro, diametralmente opuesto, en apenas 3 segundos. Por lo general, si consigues ver una pulga en el pelaje de tu mejor amigo, puedes estar seguro de que, en ese momento, hay no menos de 10 ejemplares campando a sus anchas. Sus zonas favoritas son aquellas donde el animal tiene menos cantidad de pelo, puesto que les es más fácil alimentarse a través de la piel.
  • «Tengo varias mascotas pero sólo una tiene pulgas, de modo que sólo debo de tratar a ésta». Al igual que ocurre con algunas especies de ácaros, las pulgas son parásitos altamente «contagiosos». Es decir, pueden pasar de un individuo a otro con gran facilidad. Como son organismos oportunistas, no perderán ocasión de alimentarse de cualquier mascota con la que convivamos y, como hemos dicho anteriormente, incluso nosotros podemos llegar a ser parte del menú. Recordemos que el hecho de no ver las pulgas a simple vista, no implica que no estén.
  • «Mi mascota se rasca porque tiene pulgas». Sin duda el rascado es un síntoma de malestar provocado por un prurito intenso. La picadura de la pulga produce un picor agudo, provocado por una sustancia presente en su saliva. Rara vez la pulga pica una sola vez. De hecho, una de las formas de identificar su picadura es por la lesión inflamatoria que deja en la piel: grupos de 2-4 puntos enrojecidos e inflamados, en línea recta o en forma de triángulo. Algunas mascotas presentan DAPP (Dermatitis Alérgica a la Picadura de la Pulga) y sus reacciones son bastante más llamativas y molestas, necesitando, en ocasiones, algún tratamiento para paliar los síntomas. Pero no debemos olvidar que hay otras afecciones cutáneas y enfermedades crónicas que producen picor y como consecuencia: rascado. No siempre que vemos a una mascota rascándose implica que tenga pulgas.
  • «Las pulgas viven sobre el animal». Muy al contrario de la creencia popular, las pulgas no viven sobre las mascotas o «en ellas», como es el caso de los ácaros. Las pulgas viven en el suelo, en el entorno, y únicamente suben al animal con la intención de alimentarse para luego volver a bajar y poner huevos, y así completar su ciclo vital, del que ya hemos hablado. No existen productos que hagan un efecto burbuja y eviten que las pulgas suban al animal, pero sí hay algunos que dificultan el acceso y consiguen eliminarlas antes de que puedan completar la acción de alimentarse (con lo cual eliminan también la posibilidad de que transmitan enfermedades parasitarias).

¿Qué hay de las garrapatas?.

  • «Para quitar una garrapata lo mejor es quemarla o ahogarla con un poco de aceite». Este tipo de parásito tiene una estructura muy compacta y resistente. La zona de su cuerpo que utiliza para alimentarse, llamado aparato bucal o hipostoma, es muy fuerte y lo usa tanto para sujetarse al animal, con estructuras en forma de gancho, como para succionar su sangre. Todos hemos escuchado que una garrapata no debe de ser retirada tirando de ella y son varios los sistemas que, coloquial y, a menudo erróneamente, se utilizan para eliminarlas. Si intentamos que una garrapata se suelte tirando de ella, podemos dejar fragmentos de su aparato bucal enganchados a la piel, lo cual terminará originando una lesión en la piel. Por otra parte, si optamos por quemarlas o ahogarlas con alguna sustancia densa, como el aceite, lo más probable es que, antes de soltarse libere dentro del torrente sanguíneo una sustancia que provoca una pequeña irritación o, incluso, en el caso de ser portadora, podríamos estar favoreciendo la transmisión de alguna enfermedad (Lyme, ehrlichiosis, babesiosis…). El mercado ofrece un gran número de productos contra garrapatas, algunos de ellos con efecto repelente o «patas calientes«, que evitan que la garrapata llegue a picar.
  • «Sólo se cogen en el campo». Es cierto que en zonas de campo, sobretodo allí donde hay ganado, es más probable encontrar problemas de infestación por garrapatas pero, cada vez más, las ciudades, con sus zonas ajardinadas y la creciente población de mascotas, se están convirtiendo en lugares propicios para su desarollo y en una preocupación para los propietarios de mascotas. Un perro de ciudad no está exento de ser parasitado por garrapatas, ya que hoy en día éstas se encuentran en zonas de tierra, arbustos, e incluso brotes verdes que nacen entre las baldosas de las aceras. Administrar un buen preventivo antiparasitario y echar un vistazo durante la sesión de mimos es suficiente para no tener que enfrentarnos a este problema.
  • «Su picadura duele mucho». Al contrario de lo que pueda parecer, sobretodo después de haber descrito la manera en que pican y se enganchan a la piel, la picadura de la garrapata no duele. Segregan una sustancia con efecto analgésico que hace que su presencia no sea detectable hasta que ya se han saciado y su volumen las delata. A veces completan su alimentación, se sueltan y nunca se diría que el animal ha sufrido una picadura de este parásito.

Como hemos visto, los parásitos externos más comunes, a pesar de su complejidad, pueden combatirse de una forma sencilla y eficiente. El mercado ofrece un amplio abanico de productos de administración mensual, trimestral o semestral, con los que podemos hacerles frente cómodamente. Como cada mascota es un mundo y cada individuo tiene sus condiciones particulares, nuestro consejo es que pidas cita con tu profesional de confianza, el cual te aconsejará el protocolo antiparasitario ideal para tu mascota. ¡Pásate a la prevención!.

Parásitos. No dejes que el problema entre en tu casa.

Con la primavera, debido a la temperatura y la humedad, empiezan a aflorar los molestos parásitos que intentarán hospedarse en nuestros animales de compañía: pulgas y garrapatas.

Prevenir antes que lamentar

Como sabes, en las próximas semanas comenzarán a subir las temperaturas, por lo que las pulgas, garrapatas y mosquitos estarán expectantes de alimentarse de cualquier animal que no esté prevenido. Es por ello que nos encontramos en el mejor momento para cuidar de nuestro peludo y comenzar con un plan de prevención de parásitos.

¿Qué parásitos pueden afectar a mi mascota?

Los parásitos pueden clasificarse, según su localización, en externos e internos:

  • Parásitos externos: son todos aquellos que se hospedan entre la piel y el pelaje del animal. Los más comunes son las pulgas, garrapatas y ácaros (alguno de éstos responsables de la sarna). Son parásitos que además de provocar mucho picor y molestias al animal, pueden trasmitirle enfermedades, y, en ocasiones, también a las personas, causando una zoonosis.
  • Parásitos internos: conocidos como gusanos. Pueden localizarse a nivel intestinal (gusanos redondos y planos) provocando en el animal diarrea, anemia, anorexia, e incluso la muerte, y a nivel cardio-pulmonar como ocurre en la Dirofilaria (trasmitida por mosquitos).
Gusano intestinal (Toxascaris leonina)

Consejos para la prevención de parásitos

El veterinario es el único que puede indicarte la mejor forma de prevenir las enfermedades parasitarias. Te podrá informar sobre cuándo y con qué frecuencia debes administrar a tu mascota los tratamientos preventivos, así como asesorarte sobre el mejor producto que se adapte a las necesidades de tu mascota (comprimidos, pipetas, collares,…). Además, si fuese necesario, podrá realizar pruebas diagnósticas para descartar enfermedades parasitarias graves o tratarlas en caso necesario.

Como habrás compronado es necesario y casi obligatorio tener un buen plan de prevención de parásitos para nuestros peludos. Hay muchas enfermedades con un desenlace fatal, causadas por estos indeseados huéspedes, que se pueden evitar muy fácilmente administrando un preventivo en casa o en consulta, siempre bajo recomendación veterinaria. Es más importante prevenir, para así no tener que llegar a tratar las molestas infestaciones por parásitos.

Mi perro tiene garrapatas, ¿qué hago?

Como hemos comentado en otras entradas relativa a los párasitos, la prevención siempre es la mejor opción. Las garrapatas son los parásitos externos más comunes en las mascotas y de los más dañinos. Actúan como transmisores de varias enfermedades, algunas muy peligrosas.

Para comprender mejor la importancia de prevenir el contagio de las garrapatas explicaremos cómo actúan en el hospedador y algunas de las enfermedades más comunes transmitidas por su picadura. Read More