Urgencias en mascotas, ¿cuándo acudir al veterinario durante la cuarentena?.

Ahora que las normas del confinamiento sólo nos permiten acudir al veterinario en caso de urgencia (exceptuando los animales con enfermedades crónicas que requieran de pruebas rutinarias para el control de su enfermedad) puede que tengamos dudas a la hora de valorar cuándo un síntoma requiere de una salida urgente al veterinario y cuándo no. ¿Sabrías diferenciarlas?.

Urgencias comunes en mascotas.

Hay ciertos síntomas que debemos conocer para , si en algún momento aparecen, tener la astucia de llevar a nuestro compañero a la mayor brevedad posible a nuestro centro veterinario de confianza. De manera general podemos señalar los siguientes:

  • Falta de apetito de más de 12 horas de duración.
  • Deja de beber agua.
  • Vómitos y/o diarreas.
  • Hipersalivación (sialorrea).
  • Cambios en su estado de ánimo, postración, depresión, no quiere jugar.
  • No para quieto, movimientos constantes.
  • Traumatismos.
  • Sangrado sin causa aparente.
  • Cambio de color en las encías (moradas o muy pálidas).
  • Síncopes.
  • Agitación excesiva, jadea más de la cuenta sin actividad física.
  • Golpe de calor.
  • Ingesta de productos tóxicos (rodenticidas, plaguicidas, lejía, alimentos en mal estado, fármacos…).
  • Presencia aguda de habones.
  • Parto con dificultad. Tiempo de nacimiento entre cachorro y cachorro de más de 2 horas o agotamiento excesivo de la madre durante la segunda fase del parto: fase expulsiva.

De las urgencias más comunes que suelen costar la vida del animal se pueden destacar los politraumatismos, típico en el «síndrome del gato paracaidista«, atropellos, e intoxicaciones. Éstas son las causas que más urgencia requieren a la hora de acudir con inmediatez al centro veterinario.

Desde dalevidaatumascota recalcamos la responsabilidad que implica tener una mascota en casa y que, como norma general, puede durar mínimo 10 años. Es por esto que tenemos que conocer los cuidados y las necesidades de la mascota en todas las etapas de su vida, desde la buena alimentación, desparasitaciones, vacunas y cuidados diarios. Aunque tener en cuenta todo esto no siempre es suficiente y debemos estar preparados por si, en cualquier momento, necesitamos acudir a urgencias con nuestro compañero.

Ahora que tenemos más claros los signos de alarma que requieren de urgencia veterinaria, aprovechemos esta cuarentena para prestar atención a cualquier cambio que pueda sufrir nuestra mascota y, sólo en caso necesario, acudir a consulta. Será de mucha ayuda llamar a tu veterinario antes de salir de casa para agilizar cualquier tratamiento que pueda necesitar tu compañero.

Golpe de calor en perros

¿Qué es el golpe de calor?

Cuando un perro sufre un golpe de calor aumenta su temperatura, ya sea de forma repentina o progresiva, debido a una exposición a altas temperaturas ambientales. Esto ocurre porque los perros no sudan a través de su piel como lo hacemos los humanos y el expulsar eficazmente el calor de su cuerpo es mucho más lento y cuesta más energía.

Las razas chatas o braquicéfalas, como es el caso de los Bulldogs Francés, Bulldogs Inglés, Carlino, Pekinés, Bóxer, Shar Pei, Lasha Apso, Shih Tzu, King Charles Spaniel y Boston Terrier, son más vulnerables a sufrir un golpe de calor debido a su anatomía del aparato respiratorio, con lo que debemos tener especial cuidado para prevenir este episodio.

Los síntomas de un perro con un golpe de calor son, por ejemplo, un jadeo excesivo, babea, está inquieto, busca zonas de sombra, se acuesta en zonas frías, evita moverse, sufre temblores, falta de equilibrio, apatía, cambio de color en las encías, su temperatura aumenta por encima de los 40ºC, etc.

¿Cómo puedo prevenir un golpe de calor?

Para prevenir un golpe de calor lo principal es evitar los paseos en época de primavera-verano en días calurosos y en horas de máxima temperatura. Debemos de tener agua limpia y refrescante a libre disposición, mantenerlo en una zona fresca con sombra, evitar la exposición al sol por ejemplo cuando se trata de animales que estén en fincas, evitar el uso de collares  y si fuese preciso refrescarlos con un buen baño utilizando agua tibia, nunca fría ya que se puede provocar un shock por el cambio de temperatura y podría llegar a ser contraproducente.

Hay que tener en cuenta que si esta situación no se aborda de forma inmediata la vida del animal corre peligro debido a la seriedad de lesiones orgánicas que se producen.

Si tu animal está sufriendo un golpe de calor o tienes dudas de que lo esté padeciendo, acude lo antes posible a tu veterinario aportando los primeros auxilios descritos para evitar un desenlace fatal.