¿Qué es la tos de las perreras?

Estamos en época de vacaciones y son muchos los propietarios que optan por dejar a su mascota en guarderías durante el tiempo que están fuera. La tos de las perreras o traqueobronquitis infecciosa canina es un síndrome muy contagioso por lo que se disemina muy fácilmente en recintos con muchos perros como guarderías, criaderos, perreras, etc…

¿A qué se debe la enfermedad?

Son varios los agentes infecciosos que producen la tos de las perreras, por lo que la infección puede estar debida a uno o a varios de ellos. Los principales virus que pueden provocar este cuadro son:

  • Adenovirus canino (CAV 1 y CAV 2)
  • Herpesvirus
  • Coronavirus
  • Parainfluenza
  • Reovirus canino

Mientras que el principal agente bacteriano implicado es Bordetella bronchiseptica.

La enfermedad se disemina por el aire mediante tos o estornudos así como por contacto indirecto (comederos, bebederos o juguetes de perros infectados). Hay ciertos casos en los que la enfermedad se puede agravar, por ejemplo en razas braquicéfalas (Bóxer, Pug, Bulldog) siendo de mayor riesgo por la anatomía de su aparato respiratorio, en animales con patologías cardiacas así como en perros mayores y cachorros.

¿Cuales son los síntomas?

Lógicamente el principal síntoma es tos seca e intensa, bastante característica, y que suele aparecer tras una excitación durante juegos o paseos. En ocasiones el episodio de tos se acompaña de arcadas o incluso vómitos, lo que da la sensación de tener un cuerpo extraño en la garganta y que el perro necesita expulsarlo. Es posible que también aparezcan estornudos, secreción nasal, lagrimeo y en ciertas ocasiones fiebre. Estos síntomas aparecen a los 3-5 días después del contagio y pueden llegar a durar hasta 3 semanas.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad?

El veterinario será el encargado de recetarte los fármacos que van a minimizar los síntomas como la tos, fiebre, falta de apetito, etc.. pero lo más importante en la tos de las perreras es la prevención.

Hay ciertas pautas que podemos llevar a cabo para evitar que nuestro peludo se contagie:

  • Evitar el contacto con perros enfermos o sospechosos de tener la enfermedad.
  • Evitar los cambios de temperatura extremos (sobre todo los que ocurren en otoño e invierno).
  • No dar agua excesivamente fría.
  • Vacunar a los perros todos los años (sobre todo en etapa de cachorros y seniors) para fortalecer su sistema inmunitario frente a los patógenos causantes de la enfermedad. Esta inmunidad se suele crear entre los 3-7 días después de la vacuna por lo que es más seguro que no tengan contacto con otros perros al menos hasta una semana después de la vacunación. Es por ello que si tenemos pensado dejar a nuestro peludo en una residencia unos días hay que vacunarlo con antelación.

La traqueobronquitis infecciosa es de las enfermedades más comunes en canes que suelen estar en contacto con otros perros muy a menudo. A pesar de ser una afección puntual, es necesario prevenirla puesto que en ciertos animales podrían aparecer contratiempos que complican el cuadro. Previene, vacuna, acude a tu veterinario de confianza y dalevidaatumascota.

¿Qué es el moquillo canino?

El moquillo canino o distemper es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta fundamentalmente a perros, zorros y hurones. Son más vulnerables los animales muy jóvenes (cachorros) y durante la vejez.

¿Cómo actúa la enfermedad?

La enfermedad se contagia fácilmente por el contacto directo con perros infectados, acelerándose el contagio en animales hacinados, perreras, guarderías, exhibiciones caninas, etc…. Se puede transmitir por el aire, por contacto con fluidos corporales como lágrimas y secreciones nasales, incluso con agua y comida contaminada con dichos fluidos. Los perros infectados pueden diseminar el virus durante varios meses.

¿Qué síntomas tiene un perro con moquillo?

Lo primero que va a mostrar nuestra mascota tras el contagio es fiebre y puede durarle unos días. La enfermedad se manifiesta de varias formas:

  1. Respiratoria. Aparece secreción nasal y tos mayoritariamente. En ocasiones se presenta dificultad para respirar.
  2. Digestiva. Los animales tienen vómitos, diarreas y gastroenteritis.
  3. Nerviosa. Espasmos musculares que acaban en parálisis de las extremidades. A veces aparece una tos silibante producto de las lesiones nerviosas.
  4. Cutánea. Dermatitis con endurecimiento en la piel de las almohadillas, pérdida de pelo, irritación de la piel, erupciones,…
  5. Ocular. Se producen edemas en el ojo provocando el típico «Ojo Azul», acompañado de conjuntivitis, lagrimeo, legañas y a veces úlceras en la córnea.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento se basa en actuar sobre las infecciones bacterianas asociadas al cuadro. El virus en sí no puede tratarse. Va a aplicarse un tratamiento paliativo para los vómitos, tos, diarrea y los síntomas neurológicos. Es muy importante mantener al animal hidratado y separado del resto de animales. Si el veterinario lo considera necesario, es posible que te recomiende dejarlo ingresado para mantener la hidratación y mejorar la sintomatología con la correspondiente medicación.

Lo más importante en el moquillo, como en cualquier enfermedad vírica, es la prevención mediante la vacunación. El moquillo forma parte de las primeras vacunas que se aplican en el plan de prevención a los cachorros y suele hacerse un refuerzo anual en animales adultos. El veterinario valorará las necesidades de tu mascota y escogerá el protocolo más adecuado para la prevención de las enfermedades.

¿Es necesario vacunar a las mascotas?

Cada vez son más los propietarios que se hacen esta pregunta, e incluso algunos están convencidos de que no es una práctica necesaria después de que la mascota pase de cachorro a adulto. A continuación explicaremos los motivos por los que no debes dudar en vacunar a tu cachorro y en la revacunación anual de tu mascota adulta.

¿Cuáles son las enfermedades víricas más comunes que puede padecer mi mascota?

Es muy importante que nuestras mascotas estén vacunadas contra las siguientes enfermedades así como hacer un refuerzo anual:

  • Perros:
    • Parvovirus.
    • Moquillo o Distemper canino.
    • Hepatitis.
    • Parainfluenza.
    • Tos de las perreras.
    • Leptospirosis canina.
    • Rabia.
  • Gatos:
    • Panleucopenia Felina.
    • Calicivirosis.
    • Rinotraqueitis Felina.
    • Clamidiosis.
    • Leucemia Felina.

¿Aunque mi mascota no se relacione con otros animales tiene que ser vacunada?

Sí. Aunque tu mascota no tenga contacto con otros animales puede estar expuesta indirectamente a estas enfermedades. Por ejemplo la parvovirosis puede contagiarse por contacto con las heces de un perro infectado o portador del virus. La panleucopenia se transmite por el contacto de un gato sano con objetos (camas, juguetes, comedero, bebedero, etc…) de uno enfermo o que ha tenido la enfermedad, ya que algunos virus pueden sobrevivir en el ambiente durante bastante tiempo.

La vacunación, aparte de proteger a la mascota, protege a tu familia y a la comunidad. Hay enfermedades zoonóticas como la rabia (de declaración obligatoria) y la leptospirosis que pueden causar un serio problema de salud e incluso la muerte de los individuos afectados, incluidas las personas. Es por ello que, vacunar a tu mascota implica protegerla a ella y a tu familia de enfermedades verdaderamente peligrosas.

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La vacunación sigue siendo de los servicios rutinarios más importantes que realizará el veterinario a tu mascota. Es un momento ideal para que el facultativo pueda realizar una exploración física más exhaustiva que le permitirá asegurarte que la salud de tu peludo sigue en orden. El desarrollo de un protocolo de prevención de enfermedades víricas es esencial para la protección de los animales y es uno de los objetivos más importantes de tu veterinario. Vacuna, refuerza, dale vida a tu mascota.