Mascotas vegetarianas, ¿una opción poco saludable?

En la actualidad, y cada vez más, existen muchas personas que por principios (culturales, éticos o morales) optan por la dieta vegetariana y pueden incluir ese cambio de alimentación a sus mascotas. Pero, ¿es recomendable?

¿Cómo es la nutrición en perros y gatos?

La dieta tanto en perros como en gatos domésticos no es al libre albedrío, sino que depende de nosotros, sus dueños. Por ello tenemos que conocer con exactitud las necesidades nutricionales que requieren las mascotas para poder ofrecerles una buena calidad de vida en cada una de sus etapas.

  • Al gato se le considera un carnívoro estricto. Es decir, la proteína es esencial en su dieta para generar aminoácidos tan fundamentales para su salud como la lisina o la taurina, y por tanto no pueden faltarle. Además, las proteínas actúan como su principal fuente de energía.
  • Por el contrario el perro es un animal omnívoro. Se ha adaptado mucho mejor a la dieta humana debido a que, a diferencia del gato, puede prescindir de determinados nutrientes esenciales como la taurina. Está más adaptado al consumo de proteínas vegetales que el gato aunque no debemos olvidar que el aporte de carne a su dieta no sólo va a favorecer el metabolismo sino que ayudará a la percepción de olor y sabor, haciendo más atractiva la dieta.
Perro y gato comida

¿Cómo afecta a la salud la falta de proteína animal en la dieta de nuestras mascotas?

No existen estudios científicos con suficiente tiempo y números de casos para saber con exactitud qué pasa con este tipo de dietas en perros y gatos. No obstante a corto-medio plazo se han visto con frecuencia los siguientes problemas:

  1. Infecciones del tracto urinariodebido a que el aporte de vegetales es mayor, la orina se alcaliniza aumentando la formación de piedras, se altera la flora bacteriana y aumentan las posibilidades de infección y obstrucción del tracto urinario.
  2. Enfermedades cardiacas. En perros se han visto cardiomiopatías dilatadas sobre todo en razas grandes y gigantes, por falta de L-Carnitina y Taurina. No obstante, se ha visto una respuesta positiva aportando suplementos vitamínicos con la dieta. En los gatos las consecuencias son más graves como fallo cardiaco y ceguera.
  3. Anorexia y pérdida de peso. Cuando la dieta elegida no es balanceada y formulada en base a las necesidades del animal disminuye la biodisponibilidad de los nutrientes con lo que los animales sufren de desnutrición y pérdida de peso. Además la palatabilidad de las dietas con carne es mayor que las que únicamente aportan vegetales.
  4. Atrofia muscular. Los músculos quedan subdesarrollados frente al potencial esperado.

Debido a estos cambios en la salud tan importantes que pueden sufrir las mascotas alimentadas con dietas vegetarianas, los veterinarios recomiendan revisiones trimestrales para verificar que todo esté en orden y no existan deficiencias nutricionales.

Desde hace muchos años existen en el mercado dietas formuladas para responder a las necesidades nutricionales de perros y gatos. El cambio de alimentación de las personas a dietas libres de carne se basa en razones éticas en sufrimiento y explotación animal. Esto ha llevado a algunos propietarios a hacer partícipes de esta decisión a sus mascotas sin conocer los perjuicios para su salud. El respeto por la naturaleza de nuestras mascotas debe ser la guía principal para cualquier cambio que tomemos sobre ellos.